La pérdida de agua conduce a un deterioro en tareas que requieren atención. Foto: Twitter

En las actividades cotidianas se pierde agua y esto hace que las capacidades cognitivas se vean afectadas, aseguró un estudio de la Universidad Georgia Tech, publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise.

Según esta investigación, perder el 1% de agua corporal es suficiente para que una persona experimente problemas de atención o dificultades en la toma de decisiones.

La deshidratación puede afectar la capacidad para pensar con claridad y la coordinación motriz cuando los déficits hídricos superan el 2% de pérdida de masa corporal”, explicó Mindy Millard-Stafford, coautora del estudio y directora del laboratorio de fisiología en el Instituto de Tecnología de Georgia.

Los investigadores encontraron que provocó problemas de atención y problemas en la toma de decisiones un nivel de deshidratación entre leve y moderado, por ejemplo:

La pérdida de 900 gramos para alguien que pesa 45 kilos
La pérdida de 1.8 kilos para alguien que pesa 91.

La pérdida de agua, principalmente en un ambiente cálido, conduce a un deterioro en tareas que requieren atención, coordinación motriz y la llamada función ejecutiva, que incluye, por ejemplo:

  • Reconocimiento de mapas
  • Razonamiento gramatical
  • Matemática mental
  • Corrección de pruebas, entre otros.

¿Cómo detectar las deshidrataciones leves?

Ante esta situación, hay varias opciones para saber si se sufre una deshidratación leve, como: la sed, los cambios repentinos de humor o la visión borrosa.

Además, la orina:

  • Si es amarilla oscura, la persona tiene falta de agua.
  • Si es color ámbar o marrón, la deshidratación es grave.

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