Elecciones de 2018 en México ¿tendrán su ‘lado oscuro’?

 

Analistas señalan que las elecciones del próximo año podrían ser “sucias”, en medio de una reñida y polémica votación, así como el peligro por la violencia que vive el país.

Muchas elecciones en México tuvieron un lado oscuro. Asesinaron a candidatos, fluyó dinero ilícito y se interrumpieron misteriosamente los recuentos de votos.

Entonces, cuando los analistas dicen que las elecciones presidenciales del año que viene podrían estar entre las más sucias de la historia, vale la pena prestar atención. El estándar es alto.

Ni siquiera comenzó la campaña oficial y el PRI, el partido que gobierna México, ya fue acusado por los organismos de control electoral. El partido tiene la maquinaria política más aceitada de México y también es profundamente impopular, una combinación peligrosa.

Una encuesta reciente ubicó a su candidato, el exsecretario de Hacienda, José Antonio Meade, en el tercer puesto, con solo 16 por ciento de apoyo.

Después está el favorito por ahora, Andrés Manuel López Obrador. Un izquierdista exaltado, hace campaña abiertamente desde hace años, por lo visto desafiando leyes que estipulan un cronograma electoral estricto. Ya se presentó dos veces y tiene reputación de mal perdedor.

Mientras tanto, el país atraviesa la peor ola de violencia de este siglo. Esto podría transformar los enfrentamientos que forman parte de las campañas en algo más peligroso, especialmente si la votación está reñida y es polémica, como anticipan muchos.

Poco optimismo

“Estos podrían ser los peores comicios desde que nacieron las elecciones democráticas”, dijo Jesús Cantú, politólogo del Tecnológico de Monterrey. “Si analizamos lo que ya han hecho el Gobierno federal, los partidos políticos y algunas autoridades electorales, no tenemos motivos para el optimismo”.

La tarea de garantizar que la votación transcurra sin sobresaltos cabe a entes reguladores mal financiados. Además, en octubre el presidente Enrique Peña Nieto despidió al máximo fiscal electoral por hablar con los medios sobre una investigación por sobornos en curso sobre las elecciones presidenciales anteriores.

La ventaja inicial de López Obrador y su pasado son uno de los motivos por los cuales será fundamental contar con instituciones creíbles en 2018.

En 2006, AMLO fue derrotado por Felipe Calderón por un margen de menos de un punto porcentual. Él declaró que hubo fraude. Sus simpatizantes acamparon en el distrito empresarial de Ciudad de México durante meses y en muchas ocasiones paralizaron la ciudad.

Violencia

Otro riesgo es la violencia. Octubre fue el mes más violento del siglo en materia de homicidios, por encima del pico de la guerra contra las drogas de la década pasada.

Los analistas afirman que se agravaron las luchas intestinas entre grupos criminales tras el arresto de líderes fundamentales. Este mes, López Obrador sugirió la posibilidad de una amnistía para los líderes de los cárteles.

José Woldenberg, un exregulador electoral, dice que probablemente la votación no exacerbe la violencia. Como ambas Cámaras del Congreso están en juego y habrá elecciones municipales en 30 estados, “nadie ganará todo y nadie perderá todo”, explicó. “Esto ayudará a amortiguar el impacto de los conflictos poselectorales”.

Otros expertos son menos optimistas. Un hackeo de sistema electoral mexicano, ya sea por el PRI en el Gobierno o un Gobierno extranjero como Rusia, es un riesgo importante, dice Tony Payán, director del Centro de México en el Instituto Baker de la Universidad Rice en Houston.

“No creo que el PRI esté por encima de manipular las elecciones, no solo comprando votos en la calle, sino también usando computadoras”, dijo Payán. El PRI no hizo declaraciones en forma inmediata.

Nacha Cattan | Eric Martin | Bloomberg

 

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