Las apps son más que entretenimiento, ahora podrían ayudar a tratar la depresión

Las apps son más que entretenimiento, ahora podrían ayudar a tratar la depresión

 

Un estudio realizado en el Instituto Nacional de Medicina Complementaria de Australia (NICM) confirma que las aplicaciones de teléfonos inteligentes son efectivas para el tratamiento de la depresión.

Este padecimiento es un trastorno mental que se caracteriza por presentar tristeza, pérdida de interés o placer, sentimiento de culpa, falta de autoestima, trastornos de sueño y apetito, sensación de cansancio y falta de concentración, de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud.

La depresión es más común de lo que se cree, hasta febrero 2017 la Organización Mundial de la Salud calculó que afectaba a más de 300 millones de personas en el planeta, principalmente a jóvenes entre 15 y 29 años.

Sobre el estudio

En la actualidad estamos ante una sociedad digital, en donde las aplicaciones son necesarias en el día a día, pues hay para casi todo, ahora también podrían ayudar al tratamiento de esta enfermedad.

“Combinado los rápidos avances tecnológicos en el área, estos dispositivos pueden ser capaces de proporcionar tratamientos instantáneos y altamente efectivos para la depresión, reduciendo la carga social y económica de esta condición en todo el mundo”, dijo Joseph Firth, autor principal del estudio en NICM.

Para el análisis, participaron más de tres mil 400 personas de ambos sexos entre 18 y 59 años con síntomas depresión mayor, leve a moderada, trastorno bipolar, ansiedad e insomnio.

Una primera investigación encontró que las aplicaciones globales de los smartphones redujeron significativamente los síntomas depresivos de las personas, lo que sugieres que las terapias digitales pueden ser útiles para quienes la padecen.

¿Existe una aplicación ideal?

Es obvio llegar a preguntarse qué aplicación se debe descargar o si hay una especial para cada tipo de persona, a lo que los investigadores señalan que es más aplicable para quienes tienen depresión de leve a moderada, pues aún no se estudian los beneficios en un caso mayor.

Quienes utilizaron aplicaciones completamente independientes -es decir que la aplicación no respondió sobre otros aspectos, como la retroalimentación por parte del clínico y la computadora- resultaron ser significativamente más eficaces que las aplicaciones no autónomas.

Dada la multitud de aplicaciones disponibles, muchas de ellas no están reguladas, es fundamental que ahora desbloqueemos qué atributos específicos de cada una obtienen los mayores beneficios para ayudar a garantizar que todas las que estén disponibles para las personas con depresión sean eficaces”, apuntó Jennifer Nicholas, coautora del estudio.

Las pruebas continúan, pues a pesar de los prometedores resultados iniciales, aún no hay evidencia que sugiera que el uso de aplicaciones por sí solo puede superar a las terapias psicológicas estándar o reducir la necesidad de medicamentos antidepresivos.

Según el co-autor y co-director del programa de psiquiatría digital en Beth Israel Deaconess Medical Center y un compañero clínico en el departamento de psiquiatría de la Harvard Medical School, el Dr. John Torous, la investigación es un paso oportuno y prometedor en el uso de los teléfonos inteligentes en salud mental.

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